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El enojo es un sentimiento que experimentamos al realizar diferentes actividades, existe una connotación negativa al respecto, pero no siempre es malo. Ya que con un poco de enojo me puedo parar en las mañanas de la cama, pero en grandes cantidades se experimenta de manera desagradable a través de gritos o en expresiones atropelladas o contrariadas. Las causas del enojo pueden ser externas e internas.

Cuando escuchamos que los niños están tan enfadados que gritan, nosotros podemos pensar que es un niño pequeño y seguro se le pasará. Sin embargo, existen diferentes acciones que podemos hacer para enseñarles a nuestros hijos a manejar esta emoción de enojo.

Recuerda que el enseñarles a nuestros hijos a manejar su enojo estamos  mostrándoles como no ser violentos y a poder manejar la frustración que emite el enojo. 

Los siguientes tips pueden ayudarte a reconocer a los niños en sus frustraciones cotidianas.

  • Escucha lo que le niño te está diciendo a cerca de sus emociones no les digas eso no lo puedes sentir, siempre es mejor decirles que lo tiene que hablar como cualquier tema. Y darles soluciones efectivas para abordar las acciones o el sentimiento. Recuerda que los niños de hoy están expuestos a muchos estímulos como relaciones, amor, medios, entre otras, a las cuales no están maduros ni en cuerpo, mente, espiritual o psicológica para poder afrontar esas cantidades e estrés.
  • Otórgales confianza y seguridad a los niños. Menciónales que tú los vas a cuidar y que sus problemas pueden tener una solución adecuada. Muéstrales confianza en sus habilidades para hacer frente al altibajo de la vida.
  • Es importante que todos los niños sepan que todos tenemos sentimos y experiencias que nos enojan. Coméntale de tus experiencias diferentes acciones que te resultaron favorables al poder manejar el enojo. Así mismo reconoce las ocasiones en que logró manejar la frustración ante el enojo de manera que pueda replicarlas.
  • Motiva a tu hijo a realizar actividades deportivas o que lo des-estresen de manera que su pensamiento sea divergente y pueda pensar en perspectiva los conflictos del enojo y poder ingeniar un plan para resolverlos.
  • Enséñale como resolver problemas de manera básica, para que pueda asociarlos y replicarlos al tener un conflicto. Y decirle frases que le puedan ayudar a reflexionar como:” Recuerda que las agresiones no resuelven el enojo solo lo aumentan”.
  • Los niños replican todo lo que ven en casa, por lo que tenemos que tener cuidado en las maneras que nuestro enojo se representa y las formas en que lo expreso.
  • Cuando el niño tiene buenas respuestas al responder sobre el enojo. Tiene una ventana de posibilidades para realizar acciones y poder crecer en sus habilidades de expresión, así como madurar.
  • Es importante enseñarles a los niños distintas técnicas para calmar mi enojo como: “respirar y tranquilizarse antes de actuar”.
  • Si ninguna de estas funciona, y la conducta de enojo aumenta, es incontrolable en ocasiones y pre-existe continuamente es importante buscar ayuda profesional.

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